por Laura Valentina Pardo Palacios

VIAJE ALUCINANTE POR LOS EXCESOS

Es la vida de personas que parecen ser normales como tú, pero tienen problemas y se dejan sumergir en un mundo oscuro y sin control. Caligari logra hacerte sentir en las afueras de Roma viviendo  diferentes aventuras de la mano con estos coléricos personajes.

Vittorio y Cesare, inseparables amigos que llevan sus ojos fuera de órbita, están presos de alucinaciones y noches de alcohol, hasta que Vittorio decide parar; pero aunque se aleja de las drogas y, deja ese mundo colérico que lo aprisiona pero a pesar de todo nunca abandona a su amigo Cesare,  ni siquiera después de la muerte.

‘Non essere cattivo’, es como subirse en un viaje que atraviesa la vida de unos jóvenes de barrio inmersos en   un mundo “infernal” de pastillas, éxtasis, cocaína, carreras nocturnas, peleas típicas de discoteca, delitos pequeños, amistades inquebrantables y malas decisiones que no permiten que te despegues de la pantalla; te atrapa de tal manera que casi te transportas dentro de la película, estás  allí sintiendo la coca en tu nariz y viendo las peleas de cerca.

La última película  que dejó Claudio Caligari antes de morir con los temas que más le gustaba mostrar en sus films. Aunque su filmografía no es extensa, ésta es la muestra de su legado para Italia y el mundo, con personajes que te permiten apreciar lo bello y horrible de la humanidad y analizar los tumores que se instalan en la sociedad y que poco a poco nos consumen desde el interior.